Un reciente estudio de investigadores argentinos (CONICET/UBA ) revela el extraordinario sinergismo de esta combinación para la nutrición clínica y preventiva. Los motivos:
Absorción Potenciada: Los péptidos de la soya actúan como un respaldo natural para las sales biliares, facilitando la absorción del ácido oleico (Omega-9 ) del aceite de oliva.
Aliado en Deficiencias: Es especialmente beneficioso para personas con dificultades en la digestión de grasas o funciones biliares comprometidas.
Bioaccesibilidad: Al mejorar la entrada de grasas “buenas” monoinsaturadas al organismo, se potencian sus efectos antiinflamatorios y protectores del sistema cardiovascular.
Más que una proteína: Este hallazgo posiciona a la proteína de soya (Prosoy en Ecuador ) no solo como fuente de aminoácidos, sino como un optimizador metabólico de nutrientes esenciales.
Esto se une a la abundante evidencia de protección cardiovascular y metabólica que puede ver como muestra en los estudios de las 2 fotos a continuación o, más profundamente, en la Revisión de Estudios Clínicos de la Proteína de Soya que publicamos anualmente 👉 https://bit.ly/4m94zG7